Empleado público falsificó la firma de un juez de paz

Una mujer fue al Juzgado de Paz N° 1 a solicitar una autorización de viaje para su hija y allí un empleado de 46 años inició el trámite en cuestión. La única salvedad: el hombre falsificó la firma del juez de paz suplente. Se trataba de una cédula de notificación dirigida al padre de la niña para que se presentara en la dependencia judicial a los efectos de que prestara su autorización, por lo que el trabajador fue acusado por el Poder Judicial.

A mediados de diciembre se realizó una audiencia en la que el juez Lucas Yancarelli avaló el pedido de la fiscalía y acusó al empleado por el delito de falsificación de documento público.

Según lo relatado por la fiscal Valeria Panozzo, el 18 de enero de 2018, alrededor de las 10, el acusado insertó una firma falsa en una cédula de notificación librada en el Juzgado de Paz N° 1, ubicado en calle Independencia al 300.

En esa oportunidad, una mujer se había presentado en el lugar para pedir una autorización de viaje y la atendió el acusado. Allí, al iniciar el trámite, el empleado no tuvo mejor idea que falsificar la firma del juez de paz suplente.

El documento iba dirigido al padre de la niña, en el cual se le solicitaba su presencia en el juzgado para que diera su consentimiento.

El delito fue descubierto al día siguiente, cuando acudió el hombre y el juez en cuestión desconoció la firma que figuraba en la cédula de notificación.

Así lo declaró el magistrado cuando fue entrevistado por la fiscalía, instancia en la que dio cuenta de que ese día hubo tres empleados.

«La mujer cuenta que asistió al Juzgado de Paz y que fue atendida por una persona, dio sus características físicas y dijo que esa persona le manifestó que iba a citar a su ex pareja para poder gestionar la autorización de salida del país de su hija», describió la fiscal sobre las evidencias del caso.

Además, mencionó que se realizó una rueda de reconocimiento en la que el acusado fue identificado como quien efectuó la cédula y la firmó. «Se cuenta también con registro de firma y sello del juez de paz, y da cuenta de que no es de él», concluyó.

Cabe resaltar que, si bien la intención de las partes era buscar una salida alternativa al conflicto, es decir, una suspensión de juicio a prueba para el acusado, esto no se pudo concretar porque el juez requirió que el informe nacional de reincidencia sea más actual.

Uno de los últimos casos en que empleados públicos estuvieron vinculados con el delito de falsificación de documentos es el de los 35 efectivos de la Policía de Neuquén que fueron acusados por una masiva defraudación a la administración pública, al emitir y utilizar certificados médicos truchos por una suma que asciende a los 314 mil pesos. Dos de los policías, Mayra Cruz y Claudio Gajardo Cid, fueron señalados por la fiscalía como quienes elaboraron un total de 104 certificados truchos: 95 y 9, respectivamente.

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