Encontró un moscardón adentro del frasco de mermelada y deberán pagarle más de $100 mil

Una mujer de General Roca cobrará más de $100 mil tras haber encontrado un moscardón en un frasco de mermelada de La Campagnola.

Nunca se acreditó si el insecto se encontraba en el dulce desde el proceso de fabricación o si cayó en la casa de la mujer, quien lo descubrió cuando ya había consumido la mitad del contenido. Sin embargo, la empresa no colaboró para descubrir la verdad en el juicio y el tribunal falló a favor de la denunciante.

La demanda fue iniciada por una señora que padece diabetes y quien, a raíz de esta enfermedad, sólo compraba mermelada «BC», uno de los pocos productos dulces que podía consumir sin riesgo.

Según el plan nutricional avalado por el hospital de Roca, era «una parte fundamental de su dieta». Por eso, cada vez que iba al supermercado, compraba varios frascos, hasta el día que se encontró con el moscardón.

En la denuncia, la mujer explicó que tras el hallazgo se comunicó de inmediato con el 0800 de la empresa, pero nunca recibió respuestas, por lo que dejó un mensaje en el contestador. Tomó fotos, pidió un control bromatológico y y denunció lo ocurrido ante la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT).

Luego entabló el proceso de mediación, pero la firma no se presentó a la audiencia. Finalmente inició el juicio civil, en el cual el fabricante negó cualquier responsabilidad, aunque abandonó la única prueba científica que podría determinar si el insecto había pasado o no por el proceso de de pasteurización junto con la mermelada.

El Tribunal admitió la imposibilidad de demostrar el origen del insecto, pero destacó que la ley de Defensa del Consumidor impone a las empresas “el deber de prestar la colaboración necesaria para el esclarecimiento de la cuestión debatida en juicio”, aportando todos los elementos de prueba que tenga en su poder.

“En consecuencia, todo silencio, reticencia o actitud omisiva” de la misma, en materia probatoria, deriva en una “presunción” a favor de la versión del consumidor. Para el STJ fue relevante que la empresa ofreció -pero luego desistió- la prueba patológica mediante la cual “se podría haber alcanzado certeza respecto del momento en que el insecto contaminó la mermelada”.

Tras analizar la historia del caso, se confirmó por mayoría una condena de 102.400 pesos, de los cuales 50.000 son por daño moral y otros 50.000 son por daño punitivo, más los intereses acumulados desde el hecho.

La responsabilidad de La Campagnola fue declarada por la jueza civil de Primera Instancia de Roca, luego confirmada por la Cámara Civil de Apelaciones y fue ratificada ahora mediante un fallo, por mayoría, del Superior Tribunal de Justicia.

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