Restablecen visitas en unidades penitenciarias

Bajo un estricto protocolo de seguridad e higiene dispuesto por Fiscalía y ejecutado por el ministerio de Gobierno y Seguridad, ayer se reanudaron las visitas en las unidades penitenciarias. Esta primera experiencia tuvo lugar en la U11, luego de que los internos pasaron más de 80 días sin ver a sus familiares, como medida de prevención en este escenario de pandemia.

En esta reanudación de las visitas, en representación del ministerio de Gobierno y Seguridad participaron el subsecretario de Gobierno, Juan Pablo Ponchiardi; la coordinadora de la subsecretaría de Seguridad, Marianina Domínguez, y el director provincial de Asuntos y Políticas Penitenciarias, Miguel Ángel Garretón.

También estuvieron el vocal del Tribunal Superior de Justicia Germán Busamia; el fiscal jefe, Rómulo Patti; la jueza de ejecución penal, Raquel Gass, y Agustina García, una de las fiscales de ejecución de la pena, que junto con una técnica en seguridad e higiene fueron las que elaboraron este protocolo.

Las medidas que deben cumplirse antes de ingresar al penal comprenden la firma de una declaración jurada y el acceso de un solo familiar a la vez que no esté dentro de las condiciones de riesgo. Los visitantes pueden regresar a la unidad penitenciaria 15 días después de la última visita, para poder controlar una eventual posibilidad de contagio.

A la vez se dispuso un lugar especial en el que se produce el encuentro, en donde no hay contacto físico directo entre el interno y el familiar, sino que están separados a través de una mampara de acrílico. Para la implementación de este protocolo, la subsecretaría de Seguridad aportó el material necesario para cumplir con las medidas de higiene y protección, como por ejemplo el termómetro digital tipo pistola para medir la temperatura en el ingreso, y otros elementos de sanitización como alcohol en gel, jabones para lavarse las manos y toallas descartables.

Luego de esta primera experiencia y haciendo hincapié en la ley 24.660 de ejecución de la pena, que tiene establecido un régimen de visitas para las personas que están privadas de su libertad, el subsecretario Ponchiardi dijo que “más allá de la pandemia, había que buscarle una modalidad para que ese vínculo de relaciones sociales no se pierda. Necesariamente había que empezar a buscar una alternativa porque estas personas necesitan tener ese vínculo”.

En tanto, Marianina Domínguez expresó que “la idea es seguir generando estas acciones de buen diálogo entre Justicia, agentes penitenciarios, el Ejecutivo y los mismos internos, para evitar problemas como los ocurridos en unidades penitenciarias de otras provincias”.

Esta experiencia se replicará en el resto de las unidades penitenciarias de Neuquén capital como así también en las del interior, siempre teniendo en cuenta las medidas de sanitización y seguridad.

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